Antes de obtener el título de ‘Mamá de’ me ocupé del diseño de algunos dormitorios infantiles. Normalmente me preocupaba sobre todo de la estética y de crear espacios que fueran divertidos, sin percatarme de la importancia que tiene el potenciar entornos en los que además se pueda estimular a los niños desde que son bebés. ¿A qué me refiero exactamente? Pues a equipar las habitaciones de los peques de tal manera que les impulsen en su evolución y aprendizaje sin perder de vista, por supuesto, la seguridad y el bienestar de nuestros ‘locos bajitos’ es como llama Serrat a los niños en una canción que les dedicó.

En principio puede que quien más y quien menos esté pensando “¿pero a qué se refiere Diana?”. Tranquilos, estoy aquí para ayudaros y daros algunas ideas a tener en cuenta para cuando empecéis a plantearos cómo será la habitación de vuestro bebé e igualmente puede serviros de motivación para hacer pequeños cambios si vuestro hijo ya tiene unos añitos. Nunca es tarde para mejorar los que ya tenemos…

Las siguientes propuestas se basan en métodos educativos que se están revelando como unos de los más acertados para la estimulación de los niños, el de Emma Pikler y Montessori. Este último es especialmente conocido y en mi opinión es de las mejores hojas de ruta para acertar en una labor tan compleja como es la educación de nuestros retoños.

La Fundación que lleva el mismo nombre señala que este método se caracteriza por “proveer un ambiente preparado –ordenado, estético, simple, real– donde cada elemento tiene su razón de ser en el desarrollo de los niños”. Este concepto se puede materializar en el interiorismo de los dormitorios infantiles de muchas maneras. A continuación os presento cinco ejemplos muy sencillos con los que de verdad podréis presumir de que las estancias de vuestros hijos no solo son muy bonitas, sino también seguras y estimulantes.

1. Espacio para que puedan moverse con libertad. Que haya suficiente sitio para gatear, rodar, dar esos primeros pasitos, corretear… La estancia debe convertirse en un lugar que acompañe al desarrollo de los pequeños de manera natural. Hay que evitar exceso de muebles y obstáculos y apostar, entre otras cosas, por una alfombra que convierta el sitio en acogedor, juguetes que motiven su desplazamiento, que los inciten a gatear y a fortalecer así la musculatura para prepararse a caminar, entre otros.

2. Todo a su medida. ¿De qué sirven mesas gigantes y sillas a las que tienen que escalar para sentarse? Hoy en día encontramos en el mercado mobiliario infantil ‘a escala’, por así decirlo. Muebles chiquitos al tamaño de quienes van a usarlos, que no llegan al metro de altura hasta que tienen cuatro años de media. Esto además permite ahorrar espacio, que es mi primera recomendación (punto 1).

3. Cosas a su altura. Normalmente decoramos estas estancias a nuestro gusto, hay que reconocerlo. Y según nuestro punto de vista. ¡Error! ¿Para qué colocar preciosas estampas e ilustraciones que pensamos le gustarán si no van a poder verlas porque están demasiado altas para ellos? ¿Y los armarios? Imposible que lleguen a la barra de donde cuelgan sus vestidos o chaquetas. Si, por ejemplo, colocamos la zona de vestidor a la altura de nuestros hijos podremos favorecer su autonomía en un aspecto tan básico como vestirse o elegir la ropa que quieren ponerse. Otro caso es el de los espejos, que están también totalmente fuera de su ángulo de visión y son objetos que pueden ayudar mucho a su desarrollo. El que puedan verse reflejados a diario permite su propio reconocimiento. Según el método Montessori, desde que son bebés es recomendable colocar espejos a su altura, junto a la cama, para que siempre tengan presente una imagen de ellos mismos y se autoreconozcan.

 

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4. Cama (casi) a ras de suelo. Una de las grandes preocupaciones de quienes somos ya papás y mamás es el miedo a que se caigan de su cama, de ahí que durante mucho tiempo se haya optado por unas antiestéticas e incómodas barreras. La solución puede ser algo tan sencillo como poner somier y colchón más bajo, para que el chico pueda bajar y subir con libertad de él. Incluso se podría ubicar a ras de suelo, justo sobre el pavimento. Esto permite que ellos puedan decidir cuando echarse un rato si están cansados o levantarse de forma totalmente autónoma si ya han dormido lo suficiente. Si indagáis un poco sobre tema camas Montessori, os sorprenderéis.

5. Juguetes y muebles educativos y estimulantes. Seleccionar cómo vamos a amueblar no es cualquier cosa. No se trata de ir y comprar con conjunto de piezas todos iguales y de mismo diseño y listo. Hoy en día tenemos la oportunidad de elegir aquellos objetos que más pueden contribuir a estimular a los pequeños. Se trata de ver más allá de la finalidad directa y principal del objeto: un armario para guardar las prendas o la cama para que descansen… Se les puede sacar más partido, tal y como os comento a continuación.

  • El Armario: poner algo de ropa al alcance del niño potencia su autonomía para vestirse y elegir lo que quiere llevar. Optemos por un armario que vaya transformándose. Simplemente con poder cambiar de altura la barra y algunos estantes ya conseguiremos estos que os apunto. En un principio, las prendas del niño ocupan poco si la cuelgas. Podemos quitar estanterías y así aprovechas para guardar pañales y otras cosas. Los pañales desaparecerán y la ropa colgada ocupará más altura.
  • Mesa para sentarse con su silla a medida. En el mercado se encuentran modelos que crecen con ellos y es una opción interesante.
  • Rincón de lectura: ¡Me encanta! Solo necesitáis un par de estanterías para poner los cuentos preferidos a mano.
  • Almacenaje: Tener un espacio ordenado es muy importante, un sitio donde colocar pocos juguetes a la vista para ser utilizados. Lo demás lo dejamos guardado. El peque debe a prender a recoger los juguetes después de jugar con ellos, de ahí que sea importante tener una zona de almacenaje a su altura.
  • Perchero en la habitación para que cuelguen su chaqueta y dejen su mochila.

No olvidemos nunca que a los niños les encanta aprender y conseguir hacer algo por ellos mismos. Pensemos formas de que consigan experimentar esa sensación de superación.

Conforme vayan creciendo habrá que ir adaptando este mágico universo a sus nuevas necesidades y a los gustos que vaya manifestando el niño. Estas ideas son perfectas para las primeras dos etapas de la crianza, cuando son recién nacidos y la infantil. En la adolescencia habría que cambiar las pautas, pero de eso ya os hablaré en próximos post.

Espero que os haya resultado útil e interesante este post. La verdad es que no podría haber abordado el tema de esta manera sin la colaboración de las profesoras de mi hija, Cari y Pili, que me han aportado información muy valiosa y, lo más importante, han potenciado mi curiosidad por este mágico universo.

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¡Gracias por leerme!

One thought on “Habitaciones infantiles, más allá de la estética: Importancia de crear ambientes seguros y estimulantes

  1. Patricia

    Me encanta la idea de un dormitorio para el disfrute de los peques y para favorecer su autonomía. Es práctico para todos y muy «Montessori» además!
    Enhorabuena!

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